Embudo de ventas: qué es y cómo armar el tuyo

Un embudo de ventas es el recorrido que hace una persona desde que te descubre hasta que compra (y, si todo sale bien, vuelve a comprar), dividido en etapas para ver en cuál se pierde gente. Sirve para decidir qué contenido publicar en cada momento y qué número mirar para saber qué arreglar primero.

Embudo de arcilla crema con muchas esferas claras entrando y tres esferas naranjas saliendo.
En este artículo
  1. Qué es un embudo de ventas
  2. Las cuatro etapas del embudo
  3. Cómo armar tu embudo en cinco pasos
  4. Ejemplo: una nutricionista que vende un plan de tres meses
  5. Dónde se pierde gente y qué mirar
  6. Errores comunes
  7. Plantilla de embudo de ventas
  8. Preguntas frecuentes

Qué es un embudo de ventas

Se llama embudo porque entra mucha gente por arriba y sale menos por abajo. No todas las personas que ven una publicación te escriben, y no todas las que te escriben compran. El embudo pone ese camino en etapas para que puedas mirarlo con números y no con sensaciones.

Es un modelo, no una ley. Las personas no siempre avanzan en orden: alguien compra a los pocos minutos de conocerte y otra vuelve tres meses después. Aun así, sirve para ordenar el trabajo. Se parece al customer journey, pero con otra mirada: el recorrido cuenta qué piensa y qué vive la persona en cada paso, y el embudo cuenta cuánta gente pasa de un paso al siguiente.

Las cuatro etapas del embudo

Hay modelos con tres, cinco o siete etapas. Para un negocio chico alcanza con cuatro, que además te dicen qué tipo de contenido toca en cada una y qué número mirar:

  1. Descubrimiento

    La persona tiene un problema o un deseo, pero todavía no te conoce. Contenido: el problema explicado, consejos, demostraciones de cómo se hace algo, respuestas a una duda común. Métrica: cuánta gente distinta vio tu contenido.

  2. Consideración

    Ya te conoce y está comparando con otras opciones. Contenido: guías para elegir, comparaciones honestas, preguntas frecuentes, el producto o servicio en uso. Métrica: consultas recibidas, suscripciones a tu lista o personas que guardan y comparten tus publicaciones.

  3. Decisión

    Quiere comprar y busca razones para confiar. Contenido: una oferta clara con qué incluye, cuánto cuesta, cuándo se entrega y cómo se paga. Métrica: cuántas consultas terminan en venta, reserva o turno.

  4. Después de la compra

    Entrega, uso y, ojalá, recompra y recomendación. Contenido: cómo sacarle provecho a lo que compró, seguimiento, pedido de reseña, novedades para quienes ya te compraron. Métrica: cuántas personas vuelven a comprar o te recomiendan.

La última etapa es la que más se olvida. Para un negocio chico suele ser la más económica de trabajar, porque la persona ya te conoce y ya sabe qué esperar.

Cada una de esas métricas es un KPI: un número elegido para decidir algo. Elegí uno por etapa, no diez. Y si ya tenés gente que visitó tu sitio o interactuó con tus publicaciones y todavía no compró, el retargeting es una forma de volver a mostrarle tu oferta.

Cómo armar tu embudo en cinco pasos

  1. Definí qué cuenta como venta

    Una compra en el local, una reserva, un turno agendado, un presupuesto aceptado. Si no lo definís, cada persona cuenta cosas distintas.

  2. Escribí las etapas con los hechos de tu negocio

    Dónde te conoce la gente, qué hace entre la primera vez que te ve y la compra, y qué pasa después. Usá tus palabras, no las de un manual.

  3. Elegí una métrica por etapa y de dónde la sacás

    Contá lo que ya podés contar: las estadísticas de tus redes, las consultas por mensaje, los pedidos de tu planilla. Si algo no se puede medir hoy, anotalo como pendiente.

  4. Medí cuatro semanas de la misma forma

    Una semana suelta no dice nada. Contá siempre igual y en los mismos días, para poder comparar una semana con la otra.

  5. Calculá cuánta gente pasa de una etapa a la siguiente

    Dividí cada etapa por la anterior. Ese porcentaje es tu punto de partida: no hay un número «bueno» para todos, depende del rubro, del precio y del canal. Lo que importa es compararte con tus propias semanas.

Ejemplo: una nutricionista que vende un plan de tres meses

Ejemplo

Nutricionista online que vende un plan de acompañamiento

Un caso inventado para mostrar el cálculo. Los números no representan a ninguna profesional real.

Descubrimiento
En el mes, 4.000 personas distintas vieron algún contenido de su perfil.
Consideración
200 entraron a su perfil y pidieron la guía gratuita o miraron las preguntas frecuentes. Pasaron el 5 % (200 dividido 4.000).
Consulta
60 de esas 200 le escribieron por mensaje. Pasaron el 30 % (60 dividido 200).
Decisión
15 de esas 60 contrataron el plan. Pasaron el 25 % (15 dividido 60).
Después de la compra
De las 10 personas que terminaron el plan el mes anterior, 4 lo renovaron. Es el 40 % (4 dividido 10).
Dónde mirar primero
El paso de 4.000 a 200 parece el peor, pero es normal que ahí se pierda mucha gente. El que se puede arreglar con una conversación es el de 60 consultas a 15 ventas. Al revisar los mensajes, ve que el precio recién aparecía al final y que tardaba casi un día en contestar.
Qué cambia
Durante cuatro semanas responde el mismo día, con el precio, qué incluye el plan y la fecha de inicio en el primer mensaje. Después vuelve a contar.

Fijate que el ejemplo no termina con «publicar más»: termina con un cambio concreto en la etapa donde se pierde más gente, y con una fecha para volver a medir.

Dónde se pierde gente y qué mirar

Los números del embudo te dicen dónde está el agujero. Esta tabla te ayuda a imaginar por qué:

Lo que vesDónde puede estar el problema
Pocas personas ven tu contenido.Descubrimiento: el tema no le interesa a quien querés atender, o el contenido no llega a gente nueva.
Muchas visualizaciones y pocas consultas.Entre descubrimiento y consideración: atrae, pero no deja claro qué vendés ni para quién.
Muchas consultas y pocas ventas.Entre consideración y decisión: falta un precio claro, plazos, motivos para confiar o una respuesta rápida.
Mucha gente compra una vez y casi nadie vuelve.Después de la compra: no hay seguimiento ni una razón para volver.

Antes de cambiar nada, confirmá que el problema es de la etapa y no de la forma de contar. Si cada semana medís algo distinto, el embudo se mueve solo.

Errores comunes

  • Usar porcentajes de otro negocio. Los números de otro rubro, de otro precio o de otro canal no te dicen nada del tuyo.
  • Medir sólo la parte de arriba. Seguidores y me gusta cuentan atención, no ventas.
  • Pedir la compra en la primera etapa. A quien recién te conoce todavía hay que explicarle qué hacés.
  • Olvidar lo que pasa después de la compra. Es donde están las recompras y las recomendaciones.
  • Armar un embudo por cada producto desde el día uno. Empezá con uno solo y sumá otros cuando ese esté funcionando.

Plantilla de embudo de ventas

Si todavía no tenés claro a quién le hablás en cada etapa, empezá por armar tu buyer persona: te ayuda a completar la primera columna con gente real y no con suposiciones.

Plantilla

Embudo de ventas de una página

Copiala en un documento o una hoja de cálculo y completala con los números del último mes.

Qué cuenta como venta
Una compra, una reserva, un turno, un presupuesto aceptado.
Descubrimiento
Dónde te conoce la gente, qué contenido usás y qué número mirás. Cuántas personas hubo este mes.
Consideración
Qué contenido ayuda a comparar y qué número mirás. Cuántas personas hubo este mes.
Decisión
Qué oferta y qué respuesta recibe quien quiere comprar. Cuántas consultas y cuántas ventas hubo este mes.
Después de la compra
Qué hacés con quien ya compró y cuántas personas volvieron o te recomendaron.
Porcentaje de paso entre etapas
Dividí cada etapa por la anterior y anotá los cuatro resultados.
Dónde se pierde más gente y por qué creés que pasa
Una etapa, una hipótesis.
Qué vas a cambiar y cuándo volvés a medir
Un solo cambio, con fecha de revisión.

Un embudo bien armado también ordena el resto del trabajo: cada pieza de contenido tiene una etapa y cada etapa tiene un número que la evalúa.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas etapas tiene un embudo de ventas?

Depende del modelo: algunos usan tres etapas (arriba, medio y abajo), otros cinco o más. Para empezar, cuatro alcanzan: descubrimiento, consideración, decisión y después de la compra.

¿Un embudo sirve para un negocio chico?

Sí. Si vendés por mensajes o por WhatsApp, tu embudo cabe en una planilla: cuántas personas te conocieron, cuántas te escribieron y cuántas compraron.

¿Qué porcentaje de paso entre etapas es normal?

No hay un número universal. Cambia con el rubro, el precio, el canal y la época. Compará tus semanas entre sí y usá los porcentajes de otros negocios sólo como curiosidad.

¿Embudo de ventas y customer journey son lo mismo?

No. El embudo mide cuánta gente pasa de una etapa a otra. El customer journey describe qué hace, piensa y siente la persona en cada contacto con tu negocio. Se usan mejor juntos.

[ Para practicarlo ]

Estrategia vs. improvisación

Un objetivo, un mensaje y un plan de dos semanas.

8 capítulos · 8 casos interactivos · 8 audios

$19.900ARSPrecio de lanzamiento hasta el 31/10 · desde el 1/11: $29.900Conocé el eBook