Estrategia de marketing: qué es y cómo elegir la tuya

La estrategia de marketing es la decisión de fondo sobre cómo vas a conseguir y mantener clientes: a quién le vendés, qué te hace elegible frente a otras opciones y por dónde vas a crecer. Las tácticas (publicar, pautar, hacer una promo) son las acciones que la ejecutan; sin estrategia, son sólo actividad.

Tablero de ajedrez de arcilla con un peón naranja adelantado y dos flechas curvas.
En este artículo
  1. Qué es una estrategia de marketing
  2. Estrategia y táctica: la diferencia
  3. Las cuatro formas de crecer: la matriz de Ansoff
  4. Cómo elegir tu estrategia según tu objetivo y tus recursos
  5. Ejemplo: la estrategia de una nutricionista
  6. Cómo se ve en otros negocios chicos
  7. Estrategia o improvisación: cómo darte cuenta
  8. Tu estrategia en una frase
  9. Preguntas frecuentes

Qué es una estrategia de marketing

Es una elección. Entre todas las cosas que podrías hacer para vender más, la estrategia dice cuáles vas a hacer, para quién y por qué, y cuáles vas a dejar afuera. Por eso una lista de acciones no es una estrategia: una estrategia siempre descarta algo.

Una estrategia de marketing responde, en pocas líneas, tres preguntas: ¿a quién le vamos a vender?, ¿por qué nos elegirían a nosotros? y ¿por dónde vamos a crecer? Lo que sigue (qué publicar, en qué red, con qué presupuesto) ya es plan, y lo trabaja el plan de marketing.

Estrategia y táctica: la diferencia

Se confunden todo el tiempo, y casi todo el desorden en marketing nace de esa confusión: se hacen tácticas sin saber para qué estrategia.

EstrategiaTáctica
Responde: ¿qué camino elegimos y por qué?Responde: ¿qué hacemos esta semana?
Dura meses o años y se cambia con cuidado.Cambia seguido: se prueba, se ajusta o se descarta.
Ejemplo: ser la opción de confianza para las familias del barrio.Ejemplo: una historia con precios, un sorteo, un folleto en el local.
Se decide eligiendo y descartando.Se decide probando.
Se evalúa con el objetivo del negocio: clientes, ventas, recompra.Se evalúa con señales: consultas, clics, visitas al local.

Una prueba rápida: elegí cualquier cosa que hiciste este mes y tratá de explicar en una frase por qué la hiciste, conectándola con un objetivo. Si no podés, probablemente era una táctica sin estrategia.

Las cuatro formas de crecer: la matriz de Ansoff

Igor Ansoff presentó estos cuatro caminos de crecimiento en Strategies for Diversification, publicado en 1957. La matriz cruza dos preguntas: ¿vendés lo mismo o algo nuevo? y ¿se lo vendés a los mismos o a otros? Los niveles de riesgo que usamos abajo son orientativos: dependen de lo que ya conocés y de los recursos que necesitás para cada camino.

CaminoCómo se ve en un negocio chico
Penetración de mercado: lo mismo, a los mismos.Vender más de lo que ya vendés a quienes ya te conocen o a gente parecida: que compren más seguido, que recompren, que te recomienden. Riesgo bajo.
Desarrollo de mercado: lo mismo, a otros.Llevar lo que ya vendés a gente nueva: otra zona, otra ciudad con envíos, otro tipo de cliente, otro canal. Riesgo medio.
Desarrollo de producto: algo nuevo, a los mismos.Ofrecer algo nuevo a quienes ya te compran: una línea, un servicio extra, un pack. Riesgo medio.
Diversificación: algo nuevo, a otros.Un producto nuevo para un público nuevo al mismo tiempo. Es casi empezar de cero y exige tiempo, plata y aprendizaje. Riesgo alto.

Para un negocio chico con recursos limitados, priorizar el camino de menor riesgo puede ser un criterio útil. No es una regla de la matriz ni obliga a agotar un camino antes de probar otro. Un negocio que todavía no logró que sus clientes actuales vuelvan rara vez necesita un producto nuevo; necesita entender por qué no vuelven.

Comparar caminos con los mismos criterios es lo que permite elegir uno.

Cómo elegir tu estrategia según tu objetivo y tus recursos

  1. Partí del objetivo

    La estrategia sirve para llegar a algo concreto. Si todavía no lo tenés escrito, armá un objetivo SMART primero.

  2. Anotá tus recursos reales

    Horas por semana, presupuesto mensual y capacidad de atender más gente sin bajar la calidad. Una estrategia que no podés sostener es una mala estrategia, aunque sea buena en el papel.

  3. Revisá en qué sos distinto

    La estrategia necesita un motivo por el que te elijan. Si no lo tenés claro, trabajá primero tu ventaja competitiva y tu posicionamiento de marca.

  4. Listá tres opciones

    Una por cada camino de Ansoff que tenga sentido para tu caso. Sumá lo que implica cada una en plata, tiempo y riesgo.

  5. Compará con tres criterios

    Cuánto aporta al objetivo, cuánto cuesta y cuánto tarda en dar señales. La que gana en los tres, o en los dos más importantes, es tu candidata.

  6. Elegí una y descartá el resto por escrito

    Anotá «por ahora no» al lado de las demás. Eso te protege de cambiar de rumbo cada vez que aparece una idea atractiva.

Ejemplo: la estrategia de una nutricionista

Ejemplo

Nutricionista que atiende en consultorio y quiere ganar más sin trabajar más horas

Un caso inventado para mostrar cómo se elige. Los datos son de ejemplo.

Objetivo
Pasar de 12 a 20 consultas por semana antes de fin de año.
Recursos
20 horas por semana para atender, 5 para comunicación y un presupuesto mensual de $50.000.
Penetración
Más pacientes en la zona y más seguimiento de los actuales: recordatorios de turnos de control, un acuerdo con un gimnasio cercano y respuestas a dudas frecuentes en Instagram.
Desarrollo de mercado
Atender online a personas de otras ciudades. Requiere agenda más flexible y una forma de cobrar a distancia.
Desarrollo de producto
Talleres grupales de cocina saludable para quienes ya se atienden. Pide armar un programa, un espacio y difundirlo.
Diversificación
Vender viandas congeladas a un público nuevo. Pide cocina, permisos, logística y una forma de venta que hoy no existe.
Elección
Penetración de mercado. Con 20 horas de atención no puede sostener a la vez una ciudad nueva ni un producto nuevo. Los talleres quedan para el año que viene si las consultas llegan a 20. La diversificación se descarta por ahora.
Tácticas que salen de la elección
Una historia semanal con una duda frecuente, un recordatorio de control por WhatsApp a cada paciente y un convenio con un gimnasio de la zona. Si una táctica no ayuda a sumar consultas, no entra.

Fijate que la estrategia no dice «hacer más cosas». Dice qué tres cosas hacer y cuáles no tocar hasta nuevo aviso.

Cómo se ve en otros negocios chicos

  • Tienda de ropa por Instagram: penetración si el foco es que las clientas actuales compren más seguido (avisos de nuevos ingresos, una lista de difusión). Desarrollo de mercado si el foco es mandar a otras provincias, lo que obliga a revisar el costo de los envíos.
  • Estudio de diseño: desarrollo de producto si ofrece a clientes anteriores un servicio nuevo, como un manual de marca o un mantenimiento mensual de sus piezas.
  • Ferretería de barrio: desarrollo de mercado si empieza a vender por WhatsApp a obras de otros barrios con entrega programada.
  • Profesora de inglés: diversificación si agrega un curso grabado para otro público. Es posible, pero conviene tener resuelto el servicio actual antes de sumarlo.

Estrategia o improvisación: cómo darte cuenta

Improvisar no es lo mismo que probar. Probar es hacer algo con una hipótesis y una forma de medirla; improvisar es reaccionar sin saber qué esperabas. Estas señales ayudan a distinguirlo:

  • Cambiás de red o de formato cada vez que «no anduvo», sin haber definido qué significaba que anduviera.
  • Copiás lo que hace otro negocio sin preguntarte si tu cliente es el mismo.
  • Tomás decisiones según cómo te sentís esa semana.
  • No sabés qué número mirar para decir si algo funcionó.
  • No podrías decir en una frase qué no vas a hacer.

Si te reconocés en dos o más, lo que falta no es más tiempo ni más ideas: falta una decisión por escrito. Practicar cómo tomarla, con objetivos, mensajes y un plan de trabajo sobre casos concretos, es lo que propone Estrategia vs. improvisación.

Tu estrategia en una frase

Plantilla

Estrategia de marketing en una frase

Completala con una oración por campo. Si no podés escribir el último, todavía no elegiste.

Para quién
El público al que le vamos a hablar en este período.
Objetivo
Qué queremos lograr, cuánto y para cuándo.
Camino elegido
Penetración, desarrollo de mercado, desarrollo de producto o diversificación.
Nos apoyamos en
La ventaja o la fortaleza que hace que nos elijan.
Por ahora no
Lo que descartamos de manera explícita.

Con la frase escrita, el paso siguiente es convertirla en acciones, fechas y presupuesto, que es lo que hace el plan de marketing.

Preguntas frecuentes

¿Estrategia de marketing y plan de marketing son lo mismo?

No. La estrategia es la elección del camino: a quién, con qué ventaja y por dónde crecer. El plan la baja a objetivos, acciones, fechas y presupuesto. Primero va la estrategia y después el plan.

¿Cuántas estrategias puedo tener a la vez?

Para un negocio chico, una por período. Si querés sostener dos caminos al mismo tiempo, preguntate si tenés las horas y la plata para hacerlo bien. Casi siempre conviene secuenciarlos.

¿Un negocio chico necesita una estrategia de marketing?

Sí, y más todavía que uno grande: con pocos recursos, cada decisión pesa. La estrategia no tiene que ser un documento largo; alcanza con una frase que diga para quién, para qué y qué no vas a hacer.

¿Cada cuánto se cambia la estrategia?

Pocas veces. Las tácticas se ajustan todo el tiempo; la estrategia se revisa cada tres a seis meses o cuando cambia algo importante, como un competidor nuevo o un cambio fuerte en tus costos.

[ Para practicarlo ]

Estrategia vs. improvisación

Un objetivo, un mensaje y un plan de dos semanas.

8 capítulos · 8 casos interactivos · 8 audios

$19.900ARSPrecio de lanzamiento hasta el 31/10 · desde el 1/11: $29.900Conocé el eBook